En el pintoresco enclave de Vallbona de les Monges, se encuentra Cal Sileta, una joya culinaria que encarna la esencia misma de la tradición y la calidad. Esta pequeña empresa familiar se dedica con pasión a la agricultura y la cría de ovejas, destacando especialmente por sus excepcionales piernas de cordero.
El proyecto de Cal Sileta va más allá de la simple producción de carne; tiene como objetivo ofrecer a sus clientes una experiencia gastronómica única y auténtica. Con un rebaño de 450 ovejas, Cal Sileta se enorgullece de velar por el bienestar de cada una durante todo su ciclo de vida. La filosofía ramadera se refleja en el hecho de que los corderos son amamantados por sus madres hasta los últimos días, garantizando una crianza natural y cuidadosa.
La alimentación de los corderos en Cal Sileta es un aspecto crucial de su filosofía. A través de un sistema de pastoreo que aprovecha los recursos naturales de la región, los corderos disfrutan de una dieta variada y equilibrada basada en hierbas silvestres y cereales locales. Esta atención a la calidad de la alimentación se traduce directamente en la carne, que se caracteriza por su gran calidad, ternura y sabor excepcional.
Pero Cal Sileta no solo destaca en la producción de piernas de cordero excepcionales; también ofrece un aceite de oliva arbequina virgen extra y ecológico de la más alta calidad. Siguiendo los principios de la agricultura ecológica, la cosecha se realiza en el momento óptimo, y la extracción en frío garantiza que el aceite conserve todas sus propiedades y sabores.
En resumen, Cal Sileta es más que una empresa; es un refugio para los amantes de la buena comida que buscan productos auténticos, criados y elaborados con dedicación y respeto por la tradición. Cada pierna de cordero y cada gota de aceite cuentan una historia de pasión y compromiso, haciendo de Cal Sileta un destino culinario único.